"Pero en verdad no eres capaz de contemplarme con esos tus ojos. Yo te daré la divina vista y contemplarás mi soberano Poder. "
Krishna a Arjuna en la Estancia 11 del Glorioso Upanishad del Baghavad Gita.

sábado, 31 de julio de 2010

La entrega de Ramana

Debemos abandonar nuestra carga al Señor del Universo, que siempre es victorioso. Él es el excelente hacedor de todos los actos. Concentra tu intelecto en el corazón, que es la sede del Atman, y permance allí.



Este hacedor, el Señor, tiene suficiente poder para cumplir tu objetivo en el futuro.



Este Señor del Universo, que controla el pasado y el futuro, es el actor eficiente en el cual hemos de confiar.



Cuando llegue el momento, se logrará el objetivo supremo. Que no haya duda alguna en tu mente, oh joya entre los instruidos. Permanece firmemente en el corazón y tendrás el bien asegurado. ¡Abandona tu obra a Shiva!

Ramana a Ganapati Muni, se dice que fue el discípulo por quien Ramana rompió su silencio y empezó a hablar al mundo.
Este texto está extraido de "Lo eterno en el tiempo. Sri Ramana Maharsi" de A.R. Natarajan, editado por Olañeta

Y en otra parte se dice

Deja todas tus cargas, grandes o pequeñas a Él. Él las soportará todas. De hecho es el poder indefectible del Señor el que ordena, mantiene y controla todo lo que ocurre. ¿Por qué pues nos atormentamos con pensamientos fastidiosos, diciendo "Tendría que actuar de esta manera" "No, de esa manera", en vez de someternos dócilmente pero con alegría a ese Poder?


cuando una se establece en el corazón y abandona su obra, su vida, a la conciencia que sabe ,todo aparece, se hace, sin esfuerzo, sin intervención personal, la vida fluye como un río sin escollos...

sábado, 24 de julio de 2010

La trampa de la serenidad



En la práctica de la meditación, es peor, en verdad, estar atrapado en la serenidad que atascado en la inquietud, debido a que al menos usted querrá escapar de la inquietud, en tanto que se halla satisfecho con permanecer en la calma sin ir más allá. Cuando los estados de claridad gozosa se manifiesten durante la práctica de la meditación no se apegue a ellos.
Alineación a la derecha
Reflexiones, No-Ajhan Chah

jueves, 22 de julio de 2010

Hooponopono

Muchos llegaron al Hooponopono a través de este texto del Dr. Joe Vitale divulgado en internet.

HOOPONOPONO - por Joe Vitale

Hace dos años, escuché hablar de un terapeuta, en Hawai, que curó un pabellón entero de pacientes criminales desequilibrados mentales sin siquiera ver a ninguno de ellos. El psicólogo estudiaba la ficha del preso y, enseguida, miraba hacia su interior con el fin de ver como él había creado la enfermedad de esa persona. A medida que él mejoraba, el paciente también mejoraba.

La primera vez que escuché esa historia, pensé que se trataba de alguna leyenda urbana. ¿Como podía alguien curar a otro, solamente a través de curarse a sí mismo? ¿Cómo podría, aunque fuese el maestro de mayor poder de auto-cura, curar a alguien criminalmente trastornado? No tenía ningún sentido, no era lógico, de modo que descarté esa historia. No obstante, la escuché de nuevo, un año después. Supe que el terapeuta había usado un proceso de cura hawaiano llamado “Ho’oponopono”.

Nunca había escuchado hablar de él, sin embargo, no conseguía quitármelo de la mente. Si la historia era realmente verdadera, yo tenía que saber más sobre él. Siempre supe que total responsabilidad significaba que yo soy responsable por lo que pienso y hago. Lo que esté mas allá, está fuera de mis manos. Creo que la mayor parte de las personas piensa lo mismo sobre la responsabilidad. Somos responsables por lo que hacemos y no por lo que hacen los otros.
El terapeuta hawaiano que curó a esas personas mentalmente enfermas me enseñaría una nueva perspectiva avanzada sobre lo que es la total responsabilidad. Su nombre es Dr. Ihaleakala Hew Len.

Pasamos, probablemente, una hora hablando en nuestra primera conversación telefónica. Le pedí que me contase toda la historia de su trabajo como terapeuta. Él me explicó que había trabajado en el Hospital del Estado de Hawai durante cuatro años. El pabellón donde encerraban a los locos criminales era peligroso. Por regla general, los psicólogos dimitían después de un mes de trabajo allí. La mayor parte del personal del hospital se ponía enfermo o dimitía.

Las personas que pasaban por aquél pabellón simplemente caminaban con la espalda contra la pared por miedo a ser atacados por los pacientes. No era un lugar bueno para vivir, ni para trabajar, ni para visitar. El Dr. Len me dijo que nunca vió a los pacientes. Firmó un acuerdo para tener una sala en el hospital y revisar sus expedientes médicos. Mientras leía los expedientes médicos, él trabajaba sobre sí mismo. Mientras él trabajaba sobre sí mismo, los pacientes comenzaron a curarse. “Después de unos pocos meses, los pacientes que estaban atados con correas, recibieron permiso para caminar libremente”, me dijo. “Otros, que tenían que estar fuertemente medicados, comenzaron a reducir sus medicaciones. Y aquellos, que nunca hubiesen tenido la posibilidad de ser liberados, recibieron el alta”. Yo estaba asombrado. “No fue solamente esto”, continuó, “hasta al personal comenzó a gustarle ir a trabajar. El absentismo y los cambios de personal desaparecieron. Terminamos con más funcionarios de lo que necesitábamos, porque los pacientes eran dados de alta y todo el personal seguía viniendo a trabajar. Hoy, aquél pabellón del hospital está cerrado”.

Fue en este momento en el que yo tuve que hacer la pregunta de un millón de dólares: “Señor, ¿qué hizo usted consigo mismo para provocar tal cambio en esas personas? “Yo simplemente estaba curando aquella parte en mí que los había creado”, dijo él.

No lo entendí. El Dr. Len me explicó, entonces, que entendía que la total responsabilidad de nuestra vida implica todo lo que está en nuestra vida, por el simple hecho de estar en nuestra vida y ser, por esta razón, de nuestra responsabilidad. En un sentido literal, todo el mundo es creación nuestra.

¡Guau! Pero eso es duro de digerir. Ser responsable por lo que digo y hago es una cosa. Ser responsable por lo que dice y hace otra persona que está en mi vida es muy diferente.A pesar de ello, la verdad es esta: si usted asume la completa responsabilidad de su vida, entonces todo lo que usted ve, escucha, saborea, toca o experimenta de cualquier forma es su responsabilidad, porque está en su vida. Esto significa que la actividad terrorista, el presidente, la economía o cualquier cosa que usted experimenta y no le gusta, está allí para que usted lo cure.Todo esto, digamos que no existe, excepto como proyecciones que salen de su interior. El problema no está en ellos, está en usted, y, para cambiarlo, usted es quien tiene que cambiar.

Se que esto es difícil de entender, y mucho menos de aceptar o de vivir realmente. Echar la culpa a otra persona es mucho mas fácil que asumir la total responsabilidad pero, mientras conversaba con el Dr. Len, comencé a comprender esa cura de él, y que el Ho’oponopono significa amarse a sí mismo. Si usted desea mejorar su vida, usted debe curar su vida. Si usted desea curar a alguien, incluso a un criminal mentalmente enfermo, usted debe hacerlo curándose a sí mismo.

Pregunté al Dr. Len como se curaba a sí mismo. Que era, lo que exactamente, él hacía, cuando miraba los expedientes de aquellos pacientes. “Yo, simplemente, permanecía diciendo ‘Lo siento mucho’ y ‘Te amo’, una y otra vez y después otra”, me explicó. “¿Solo eso?” “¡Solo eso! Sucede que amarse a sí mismo es la mejor forma de mejorarse a sí mismo y, en la medida que usted se mejora a sí mismo, mejora su mundo”.

Puedes descargarte el libro gratis en pdf

miércoles, 21 de julio de 2010

La Paz de no hacerse más preguntas




El Buda le enseñó a su discípulo Ananda a observar la impermanencia, a ver a la muerte
en cada respiración. Debemos conocer la muerte; debemos morir de modo que podamos vivir. ¿Qué significa esto? Morir es llegar al final de nuestras dudas, de todas nuestras preguntas, y sólo estar aquí con la realidad presente. Usted nunca puede morir mañana; usted debe morir ahora. ¿Lo puede hacer? Si lo puede hacer, usted conocerá la paz de no hacerse más preguntas.

Reflexiones de No Ajahn Chah, monje budista
divulgación gratuita en pdf

lunes, 19 de julio de 2010

El Eterno Presente

El Presente es el acto más auténtico que existe. Fluir en el Presente implica permanecer atento.

Observe apaciblemente su entorno. Contacte con la corriente de vida inmersa en el Presente y note en qué momento la estabilidad y continuidad se pierden. Pase de un objeto a otro de su cercanía. Vívalos como si fuese la primera vez. Permítales ser descubiertos existiendo nuevamente tal como los conoció la primera vez. ¿Nota el instante en que pierde la capacidad de estar presente? ¿Qué ocurre en el mismo instante en que lo pierde? Pregúntese qué pasa con el espacio, el tiempo y el “yo” mientras permanece aún en ese momento. Ahora no importa lo que los demás piensan respecto a lo que usted es o debe ser, ni tampoco interesan las ideas de nuestros grandes pensadores. Usted está sólo con usted. Practique y concluya.

Si realmente practica y es honesto con su propia experiencia, notará cómo en el mismo instante en que aparece un pensamiento su presente se diluye. Además, podrá concluir la absoluta inexistencia de tiempo, espacio y “yo” mientras logra permanecer suficiente tiempo en la viva experiencia del Presente.

Sesha, El eterno presente.
ahora puedes descargártelo en pdf gratis

No es un vacío

Ni el sueño profundo ni la cognición de los objetos es

conocimiento.

En el verdadero estado, que es diferente de ambos,

no hay ningún conocimiento de objetos;

sólo brilla la consciencia.

Por tanto, no es un vacío.

Ramana Maharsi


martes, 22 de junio de 2010

Una matriz especial


Amma dice que cuando abraza busca despertar la inocencia dentro de uno, el amor que lo transforme

Una vida increíble envuelve a esta mujer, Amma, en la que muchos ven una guía espiritual. Su organización ayuda a millones de necesitados en India, un engranaje que ella alimenta recorriendo el mundo para abrazar a millones de personas. Con sus abrazos busca despertar el amor que, dice, “es el camino y la respuesta” para ser mejores.

MAM ha construido hospitales, residencias para enfermos terminales y campamentos ambulantes que ofrecen asistencia médica gratuita en toda India. Facilita educación a los pobres en más de 50 escuelas y universidades que cuentan con la acreditación más alta del Gobierno de India a instituciones privadas.

¿Cómo esta pequeña mujer ha conseguido crear todo esto? Abrazando a 29 millones de personas por todo el mundo. Muchos de sus seguidores ofrecen su intelecto y sus manos para colaborar en todas las causas; otros aportan su dinero.

Su biografía –plagada de milagros y extraños acontecimientos– está a la altura de su obra: la leyenda de una mujer que decidió abrazar al mundo, persona a persona.

De ser la chica loca que en sus trances se revolcaba por la arena, a abrazar al presidente de India
Todos, según como se mire, estamos locos, cada cual a su manera. El cambio que viví dentro de mí fue darme cuenta de mi propio ser, realizar mi capacidad infinita, saber quién era; pero esa capacidad está dentro de cada uno de nosotros. Cuando bajas de un tren en India, hay personas que cargan las maletas sobre su cabeza. La cabeza de esa persona y la de un científico es la misma, pero la usan para cosas diferentes. El primero, para cargar bultos; el segundo, para profundizar e investigar en los misterios del mundo. Yo me purifiqué a mí misma, y todos somos capaces de hacerlo. Al realizarme me di cuenta de que yo no era una pila que se gasta viviendo, sino que vivo enchufada a la fuente del poder divino.

Hay quien la ve como un mesías, otros… ¿Cómo se ve usted a sí misma?
No me veo diferente a los demás.
Si tienes cien ollas llenas de agua, verás cien soles reflejados, pero
son el reflejo del mismo sol. De la misma manera, la conciencia universal es la misma. Si te haces daño en tu mano derecha, la izquierda le dará consuelo, eso ocurre porque ambas forman parte de tu cuerpo. Yo veo a todos como una extensión de mí misma; yo soy los demás, pero no como una cámara que graba una imagen sino como un espejo. Una cámara guarda algunos momentos, pero un espejo está siempre fluyendo y representando el presente. Yo me identifico con el dolor y con la felicidad de la gente que abrazo; si vienen sufriendo, yo siento su sufrimiento; si vienen contentos, comparto su felicidad.

Más de 3.000 personas viven en su centro espiritual dispuestas a hacer lo que usted diga. ¿No preferiría que pensaran por sí mismos?
Yo no impongo nada, me mantengo como testigo. Hay ciertas reglas que cumplir para vivir en comunidad, pero vienen por voluntad propia, porque tienen un grado de conocimiento y de conciencia de lo que es la naturaleza del mundo, de su sufrimiento, y han elegido servir a los demás, ofrecer compasión y amor. En realidad es muy sencillo: hay personas que tienen dinero para comprarse un reloj de 10.000 euros, pero deciden comprarse uno de 10
–que les dará igual la hora– y utilizar el resto del dinero para ofrecerlo a quien lo necesita. El cambio dentro de ellos ocurre espontáneamente, yo no les impongo un modo de actuar ni una religión, respeto las distintas creencias y convivo con ellas.

¿Pero no sería mejor que la gente siguiera su propia conciencia en lugar de seguir a un gurú?
Estoy de acuerdo con usted, pero en este mundo para aprender hacen falta maestros, incluso para aprender a hacerte el lazo de tus zapatos. Y si uno quiere sacarse un doctorado, debe ser guiado por un profesor que ya ha pasado por él. De la misma manera para crecer, para salir de nuestra mentalidad infantil, es necesario ponerse en manos de alguien que ya ha salido de ese estadio y que nos ayude a madurar.

¿Usted ve a la gente como niños?
A menudo somos como un carruaje provisto de cuatro caballos, cada uno tira en una dirección distinta y el cochero que debe guiarlos está dormido. Esa es nuestra mente hoy. Cuando ya has desarrollado una conciencia mayor, entonces sí, sigue tu corazón. Pero a menudo pensamos que estamos siguiendo nuestro corazón y en realidad estamos siguiendo a uno de esos caballos producto de la mente infantil.

¿Y cómo distinguir un guía auténtico de uno que no lo es?
Con la experiencia. La verdad suprema es que sólo nosotros mismos podemos guiarnos, pero cuando estamos empezando el camino, hasta que lleguemos a conocer el mundo y nuestro interior, nos hace falta alguien que nos guíe. Para muchas personas, el mundo de la espiritualidad es un país desconocido, y les hace falta un guía.

¿Cuál es el camino para descubrir quiénes son las personas?
El amor es el camino y el amor es la respuesta. Más amor significa más conciencia. La conciencia nos ayudará a descubrir quiénes somos.

Usted dice que todo el mundo es amor, pero el hombre nunca ha estado en paz. ¿No cree que la violencia es consustancial al ser humano?
La naturaleza esencial del ser humano es el amor y la paz. ¿Pero por qué nunca ha estado en paz?…, porque nunca ha intentado superar su ego y su egoísmo. ¿No ha habido grandes maestros que han mostrado el camino del amor y la paz a la humanidad? Dándonos ejemplos de amor, compasión y autosacrificio, llevaron una vida que inspiró a la humanidad. Aquellos que siguieron el camino de estos maestros encontraron, desde luego, la paz y el amor, mientras que los demás eligieron el camino de la violencia.

Hasta ahora, la religión ha dividido, en lugar de unir.
No diría que la religión ha dividido a los seres humanos, más bien ha sido una incorrecta interpretación de los principios religiosos. Todas las religiones predican amor y compasión. Pero los que actúan de forma egoísta interpretan los principios religiosos de acuerdo con sus intereses. La capacidad de definir, y por tanto de crear la verdad, es poder, mientras que la ignorancia de cómo la verdad es creada y definida es debilidad. El problema es que la gente se queda en la parte externa de la religión, en la cáscara. Para encontrar el fruto, que es la espiritualidad, uno tiene que profundizar. Uno debe absorber los valores espirituales de los libros sagrados y de los maestros autorrealizados. El aspecto filosófico de la religión es el intelecto, y el acto espiritual es el corazón. Mente y corazón deberían caminar de la mano.

En sus inicios adoró a Krishna y después a Devi. ¿Fue más allá de estas imágenes?
Sí, todas las formas desaparecieron y se disolvieron en la suprema conciencia sin forma.

Qué enseñanza fundamental hay que transmitir a los hijos para que lleguen a ser libres y completos?
La enseñanza que les permitirá ser buenos seres humanos; la enseñanza que les ayudará a relacionarse con los demás seres de forma compasiva. La enseñanza del amor y la compasión. Pero para que esto suceda, los padres deberían ser ejemplo para sus hijos. De hecho, todos deberíamos convertirnos en buenos modelos porque, lo sepamos o no, siempre hay alguien observándonos y buscando inspiración. Todos somos fuente de inspiración.

¿Cuál es la causa de la falta de entendimiento entre hombres y mujeres?
Desde el punto de vista más elevado, todo es conciencia. Es la falta de amor auténtico y de una profunda comprensión lo que crea la distancia entre el hombre y la mujer. Donde hay verdadero amor, hay comprensión y fe, y si falta el amor no habrá comprensión ni fe. Al igual que el cuerpo necesita alimento para crecer, el alma precisa amor para crecer y desarrollarse.

Siendo su madre una gran devota de Dios, la maltrató y la despreció…
Desde luego, Damayanti Amma fue muy estricta. Pero no diría que me maltratara. Me enseñó muchas cosas y, gracias a ella, aprendí lecciones valiosas para la vida.

Permitió que los miembros de su familia se aprovecharan de usted, es algo que parece común en India. ¿Qué deben hacer las mujeres al respecto?
Mi situación fue totalmente distinta de la que tiene que soportar la mujer común en India. Las pruebas y las tribulaciones que yo experimenté se debieron principalmente a la ignorancia espiritual de mis padres, mis parientes y vecinos. Sin embargo, la causa principal de los problemas que la mujer en India tiene que afrontar es el sistema de la dote. Las mujeres deben despertar y luchar contra esta injusticia, teniendo una gran fe en la fuerza inherente de su propia maternidad.

¿Los hombres también poseen ese potencial?
Yo creo en el potencial tanto del hombre como de la mujer. Para mí, son como dos alas del mismo pájaro. Ambos pueden desempeñar un papel vital para producir un cambio positivo en el mundo actual. A la vez, estoy en contra de la explotación de las mujeres por los hombres, o por grupos de hombres en el poder. Y no temo señalar con mi dedo cuando veo que las mujeres están siendo maltratadas, o cuando veo el infanticidio femenino que ocurre en algunos países, lo cual es simplemente cruel e inhumano.

El poder se escribe en masculino.
En general, los hombres del mundo piensan que son superiores a las mujeres. Esta es una actitud incorrecta. La mujer debe despertar y desarrollar su potencial interior. Y los hombres no solamente deben preparar el terreno para que la mujer despierte y se levante, sino apartarse y no crear obstáculos para ese avance. Y mientras las mujeres se introducen en todas las esferas de la sociedad, los hombres deberían apoyarse firmemente en la maternidad, porque también es intrínseca a ellos. Todas las mujeres deben tener una fe firme en el poder de la maternidad. Las acciones desprovistas de esa maternidad, realizadas en cualquier esfera social, no ayudarán al progreso de la mujer, más bien la debilitará.

¿Cómo transforma su abrazo a la gente, es temporal o permanente?
Es el amor el que transforma. Sólo el amor puede transformar. Hay un niño dentro de cada uno de nosotros. Con estos abrazos intento despertar la inocencia y la maternidad que hay dentro de cada uno. Si esto llega a transformarles permanentemente o no, dependerá de la actitud y la receptividad de la persona que recibe el abrazo. Para concebir amor, necesitamos desarrollar una matriz especial. La matriz que puede concebir al amor es un corazón inocente y humilde.


¿Qué recibe usted de las personas cuando las abraza?
Yo creo en dar, no en tomar. Es realmente un encuentro, no sólo un encuentro de cuerpos, sino de corazones.

La falta de fe no es una elección. ¿Qué mensaje daría a ateos y agnósticos?
Basta con tener fe en uno mismo. No importa si uno es ateo o agnóstico, lo que importa es hacer el bien, ser un benefactor para el mundo. Tener fe en el amor y la compasión, eso es suficiente. Para mí, Dios no es un individuo que está sentado en lo alto, en un trono de oro, castigando a los malos y bendiciendo a los buenos. Dios es la conciencia pura que lo impregna todo.

Jesucristo transformó el agua en vino, y Amma, el agua en leche. ¿Cuál es el propósito de tales milagros?
Los milagros ayudan a inculcar la fe hasta cierto punto. Son una inspiración. Sin embargo, la realización continua de milagros y el deseo de verlos constituyen obstáculos en el camino espiritual. Sólo aquello que ya existe puede ser creado por milagro, ¿no es cierto?…

Un milagro lo abarca todo, ¿no?
¿Puede alguien crear algo nuevo? No. La fe no debería basarse en los milagros que le suceden a uno en la vida. Debería estar basada en el amor y la devoción hacia Dios. El camino espiritual implica el control de los deseos, y los milagros pueden encender nuestra codicia para que se cumplan más y más deseos. El poder para realizar milagros se manifestará en un determinado momento de la práctica espiritual, pero el aspirante debe tener el discernimiento y la fuerza mental para avanzar sin sentirse obsesionado por ese poder, ya que la verdad trasciende todo eso.

La gente acude a usted buscando alivio a sus problemas. ¿Cómo se puede romper este ciclo de necesidad?
La mayoría de la gente que viene a verme tiene una meta espiritual, desea realmente servir desinteresadamente a los sectores más desfavorecidos de nuestra sociedad. En los programas de fuera de India, no sólo los adultos, sino también los niños realizan servicios desinteresados con gran entusiasmo. Ahorran las pequeñas cantidades que les dan sus padres en sus cumpleaños u otras ocasiones especiales y utilizan ese dinero para servir a los niños pobres. Cuando estoy dando mis abrazos, verá incluso a niños vendiendo flores y pequeños objetos de artesanía para ayudar a los necesitados. Es cierto que las personas tienen diversos problemas y vienen a compartirlos conmigo. Escucho sus problemas y sugiero soluciones. Pero eso no significa que ellos sean egoístas y estén aquí sólo para tomar.

Entendido.
Pero en general, en el mundo actual, hay mayor interés en tomar que en dar. Los seres humanos ejercen un bajo control sobre su ego y sus deseos; y mientras no se percaten de la carga de su ego, no se producirá cambio alguno. Cada acción, por simple que sea, afecta a los demás. No somos seres aislados, formamos parte de la cadena universal de la vida. No servirá de nada esperar a que los demás cambien primero. Más bien debemos ser nosotros los que cambiemos primero. Una vez lo hagamos, los demás cambiarán automáticamente. Aquí, mi papel es mostrarme como ejemplo. Si ofreces un modelo correcto, los demás se sentirán inspirados y harán cuanto puedan para ayudar a la sociedad.

¿Por qué quiso suicidarse?
Porque me sentía inmensamente triste al ver el dolor y el sufrimiento de los demás. Pero comprendí que sería egoísta actuar así. Me di cuenta de que poner fin a la vida era como escapar desesperadamente de una situación. También me percaté de que sacrificar mi vida por los demás me daría más felicidad.

Durante el tiempo que vivió en la calle sólo aceptó el cuidado y la comida que le traían los animales. ¿Eran las ofrendas de los animales más puras que las de las personas? ¿Cómo sabían los animales lo que usted necesitaba?
Diría que los animales y los pájaros me comprendían mejor. En último término, todo está impregnado por la pura conciencia. Cuando te conviertes en unidad con la conciencia universal, la comunicación se da a través del corazón. El corazón conoce al corazón. El amor conoce el amor.

Usted dice que Dios es amor. ¿El amor es acción?
Sí. Cuando tu corazón está lleno de amor, se expresa como acción desinteresada.

Magazine de "La Vanguardia", 27 de diciembre de 2009

Texto de Ima Sanchís

Foto de Carlos González Armesto


martes, 25 de mayo de 2010

parole parole parole

Hace unos días, después del milagroso silencio que se produjo en un auditorio con mil quinientas personas, alguien dijo que gracias a las palabras habíamos llegado al silencio. a mi sistema le rechinó aquella afirmación. al silencio no se llega. el silencio está. porque si no no podríamos callar.

No son las palabras en sí mismas las que nos acercan o nos alejan. es más, nombrar siempre significó separar-se, distinguir-se, diferenciar-se. pero, en fin, nacer también es separar-se. la primera separación es nacer. (por eso hay quienes expresan la percepción de la Unidad en términos de "no he nacido")

La mentira también nace con la palabra. el ser humano habló para comerciar, para relacionarse con lo ajeno (relación implica dos). las palabras son para los comerciantes. el amor el afecto lo unido no necesita palabras. el lenguaje del amor es el silencio. y a veces ese silencio se expresa con palabras.

No fueron las palabras. no. lo que pasó en el auditorio fue precisamente que mil quinientas personas dejamos de hablar, de parlotear, de comerciar. y si tuviéramos que dar las gracias a algo, yo diría que fue el silencio de Sesha y su maestría para inducirlo, para cortar pensamientos con palabras y "a pesar de" ellas, junto a la actitud abierta de las mil quinientas, que todo es uno y lo mismo, que plagada está la historia de la humanidad de ejemplos en los que sabias personas han sido asesinadas, abucheadas, apaleadas, quemadas o sencillamente ignoradas...

oh, conciencia, oh, fatum! por qué creaste esta cabecita incesante?
para compensar tanta palabra traigo una imagen y unas risas, que también cortan los pensamientos.


domingo, 23 de mayo de 2010

Aceptar


P.: El límite entre la aceptación y la volición es a veces muy difícil de encontrar. Con frecuencia se tiene una aceptación un poco volitiva y entonces uno se encuentra bloqueado por la voluntad de aceptar.

R.: En efecto, la aceptación no es una idea, sino una actitud interior en la que vivimos totalmente la libertad. No estamos ligados al objeto aceptado, sino al contrario: esta percepción original que es la aceptación nos libera de él. A menudo podemos constatar que nos dejamos embarcar en una situación que se vive con referencia a un yo y que esto crea en nosotros sufrimientos, perturbaciones psíquicas. Si estamos en una perspectiva de aceptación, la situación se ve de forma distinta: sin referencia a la noción de un yo, las nubes de la afectividad se disipan. Mantenemos nuestra autonomía respecto a la situación y podemos tener una conciencia clara de ella. La posición de espectador no-implicado es la única posibilidad de ser lúcido. Establecerse en esta actitud de aceptación, que se revela como centro de nuestro ser, va acompañado de una alegría pura, sin mezcla.

P.: ¿Corresponde esta actitud de aceptación a la actitud no-implicada, o significa la aceptación una acción positiva suplementaria? En otras palabras, ¿son idénticos los conceptos de “actitud no-volitiva”, “actitud no-implicada” y “aceptación”, o por “aceptación” se pide algo más?

R.: La actitud de aceptación es una actitud completamente libre de toda volición por constatar, por comprender lo que es. De esta actitud nace la acción, si ha lugar, y la inteligencia para esta acción. Se trata de una mirada sin prensión, sin referencia, sin comparación, sin juicio, sin conclusión. La acción que de ella fluye es perfectamente ética y estética. No puede aparecer la noción de culpabilidad ni la de responsabilidad, ya que una mirada tal no es la de una persona. En la aceptación, la noción de persona se desvanece.

Jean Klein, La mirada inocente

sábado, 22 de mayo de 2010

Desiderium


Desear es un verbo incomprensible. No es ver. Es buscar. Es lamentar la ausencia, confiar, soñar, esperar.

Es extraño que la palabra romana para el deseo provenga exactamente de la misma fuente en la que dos mil años más tarde bebieron nuestras lenguas romances para formar la palabra desastre.
Lo desastroso nace con mala estrella.

El deseo es el desastre.


Desear no es encontrar. Es buscar. Es ver lo que no está en lo visto. Es desasimilarse de lo real. Es desolidazarse de sí, de la sociedad, del lenguaje, del Antaño, de la madre, de lo que hemos surgido, del otro que incorpora.

Estar siderado es haber encontrado, es quedarse clavado en el sitio, es haber encontrado con qué fusionarse, es haber encontrado nuestro incorporante. Es haber encontrado nuestra muerte.

Pascal Quignard, Vida Secreta

Lo que me recuerda un famoso diálogo:


Arjuna.
Pero ¿qué es, ¡oh Varshneya!, lo que incita al hombre a pecar, aun contra su propósito, como si extraña fuerza le impeliese?

Krishna.
Es el deseo, es la cólera nacida de la cualidad pasional que todo lo corrompe y todo lo consume. Ahí tienes al enemigo del hombre en la tierra.
Como llama envuelta en humo, como espejo empañado por el polvo, como feto cubierto por el amnios, así el deseo planea sobre el mundo.

Nota inevitable: Quignard no tiene desperdicio, lo suyo es música, confín, origen del verbo y verbo todavía. Lo suyo es la belleza del intento de decir lo indecible cuando deja de intentarse, es el silencio en la escritura, es el decir callando.

Aceptar



P.: El límite entre la aceptación y la volición es a veces muy difícil de encontrar. Con frecuencia se tiene una aceptación un poco volitiva y entonces uno se encuentra bloqueado por la voluntad de aceptar.

R.: En efecto, la aceptación no es una idea, sino una actitud interior en la que vivimos totalmente la libertad. No estamos ligados al objeto aceptado, sino al contrario: esta percepción original que es la aceptación nos libera de él. A menudo podemos constatar que nos dejamos embarcar en una situación que se vive con referencia a un yo y que esto crea en nosotros sufrimientos, perturbaciones psíquicas. Si estamos en una perspectiva de aceptación, la situación se ve de forma distinta: sin referencia a la noción de un yo, las nubes de la afectividad se disipan. Mantenemos nuestra autonomía respecto a la situación y podemos tener una conciencia clara de ella. La posición de espectador no-implicado es la única posibilidad de ser lúcido. Establecerse en esta actitud de aceptación, que se revela como centro de nuestro ser, va acompañado de una alegría pura, sin mezcla.

P.: ¿Corresponde esta actitud de aceptación a la actitud no-implicada, o significa la aceptación una acción positiva suplementaria? En otras palabras, ¿son idénticos los conceptos de “actitud no-volitiva”, “actitud no-implicada” y “aceptación”, o por “aceptación” se pide algo más?

R.: La actitud de aceptación es una actitud completamente libre de toda volición por constatar, por comprender lo que es. De esta actitud nace la acción, si ha lugar, y la inteligencia para esta acción. Se trata de una mirada sin prensión, sin referencia, sin comparación, sin juicio, sin conclusión. La acción que de ella fluye es perfectamente ética y estética. No puede aparecer la noción de culpabilidad ni la de responsabilidad, ya que una mirada tal no es la de una persona. En la aceptación, la noción de persona se desvanece.

Jean Klein, La mirada inocente

viernes, 21 de mayo de 2010

Muéstreme la mente



Las gentes a menudo preguntan cómo se controla la mente. Yo les digo, «Muéstreme la mente y entonces usted sabrá que hacer». El hecho es que la mente es solamente un paquete de pensamientos. ¿Cómo puede usted extinguirlo por el pensamiento de hacerlo o por un deseo?. Sus pensamientos y deseos son parte y parcela de la mente. La mente simplemente engorda más con los nuevos pensamientos que surgen. Por lo tanto es necio intentar matar la mente por medio de la mente. La única manera de hacerlo es encontrar su fuente y hacerse con ella. La mente entonces se esfumará por sí sola.

Ramana Maharsi, Sea lo que usted Es

miércoles, 19 de mayo de 2010

Conflictos sociales


¿Debemos desinteresarnos de los conflictos sociales?

Estos conflictos resultan de nuestra visión imperfecta de las cosas. A partir de un desequilibrio sólo podemos provocar otros más en el mismo nivel. Los sociólogos y los economistas que creen poder corregir el desorden social actuando sobre la colectividad, se imaginan que la inseguridad que causa estragos es independiente del individuo considerado aisladamente cuando de él es de donde sale directamente. No podemos cambiar nada en nuestra sociedad, nosotros somos los que tenemos que cambiar.

Si dejamos el ego para colocarnos en la pura conciencia, ya no tenemos problemas; pero mientras ocupamos un punto de vista personal, causamos continuamente nuevos problemas; los desplazamos pero permanecen. El mundo en sí no tiene ningún problema, nosotros los creamos. Mientras un hombre considera que su cuerpo es él mismo, está sometido a sus glándulas, a sus secreciones internas, a lo que podría llamar su condicionamiento. Pero si se da cuenta que esto no tiene ninguna realidad, quiero decir ninguna existencia autónoma, que depende de quien lo percibe, constata que en el fondo no es nada más que un objeto. Entonces ocurre algo extraordinario: el hombre deja de ser el cómplice de toda esta herencia; será alineado y equilibrado según el punto de vista impersonal; su acción es desinteresada, conforme a todas las situaciones, a todos los condicionamientos, a todos los problemas; se produce una eclosión en la cual el cuerpo encuentra su propia cordura: la conciencia es el fuego de donde las chispas salen y se dispersan; nos identificamos con ellas por error, pero en este centro la dualidad está abolida.


Jean Klein, La alegría sin objeto

lunes, 17 de mayo de 2010

La intensidad de Vincent



Pero es verdad que es preferible tener el espíritu ardiente, aunque se deban cometer más faltas, que ser mezquino y demasiado prudente. Es bueno amar tanto como se pueda, porque ahí radica la verdadera fuerza, y el que mucho ama realiza grandes cosas y se siente capaz, y lo que se hace por amor está bien hecho.

Si se continúa amando sinceramente lo que es en verdad digno de amor y no se derrocha el amor en cosas insignificanntes y nulas e insípidas, se logrará, poco a poco, más luz y se llegará a ser más fuerte.

Hacer esto es de sabios, porque la vida es corta y el tiempo pasa ligero: si nos perfeccionamos en una sola cosa y la comprendemos bien, adquirimos por añadidura la comprensión y el conocimiento de muchas otras cosas.

Vincent van Gogh, Cartas a Theo


y dicen que estaba loco...


viernes, 14 de mayo de 2010

Situaciones





¿Se puede desear cambiar una situación material?

Hay que entender primero a qué llamas una situación, si es un hecho o es algo que vives como un conflicto. El mundo aparece todos los días según el punto de vista en que tú te sitúas. Si tomas el punto de vista de los sentidos, el mundo no es más que sensorial. Si tomas la posición del yo psíquico, el mundo no es más que psiquismo.


Si tomas el punto de vista, que no es un punto de vista, de la Conciencia, el mundo no es más que Conciencia.


No existe una situación conflictiva, se vuelve conflictiva en el momento en que ésta situación se refiere a la imagen del yo.


Mantener la imagen del yo y querer cambiar la situación no se puede lograr nunca. Podemos cambiar la situación aparentemente, pero lo que llamamos transformación, transmutación, es imposible. Porque el que quiere cambiar la situación, el yo, forma parte de la situación, dado que él es el que la ha creado. En el momento que se mira la situación con una mirada impersonal, como un explorador, se constata lo que configura la situación y ésta se refiere a tu globalidad, tu totalidad. Y si se ha visto por un instante en su totalidad, en su globalidad, hay un cambio sin que haya nadie que la cambie. Es la comprensión de la situación la que conduce o realiza el cambio.


Jean Klein , La escucha creativa

jueves, 6 de mayo de 2010

El silencio creador

La mente silenciosa encuentra la armonía de todas las cosas. Esa armonía siempre anhelada que se busca en vano en las imágenes sensoriales. Es la belleza perfecta, la que nunca hemos visto pero adivinamos que existe a través de los signos, las formas y los movimientos de todas las cosas. Esa belleza está ahí y la encontramos por primera vez en el silencio. El equilibrio que da sentido a todos los contrastes y las contradicciones, a todos los cambios, es el estado natural del silencio. Como si el universo en infinitos trozos separado y esparcido en todas direcciones, se reencontrara en la belleza gozosa de la Unidad. Como si aquello tan valioso que estaba perdido entre el caos incontable de múltiples realidades revelara de pronto la clave secreta de mi existencia única. Así es el silencio creador. Aprender a escucharlo es aprender a descubrir la vida como creación constante.

Consuelo Martín

El silencio creador, Ed. Mandala, Madrid, 1999, pg. 18

la belleza gozosa de la Unidad...